Hay cosas que marcan tu diario vivir, retén sólo las que te hagan bien para el alma, cuerpo y espíritu. Las demás déjalas que solas encontrarán su camino.

jueves, mayo 04, 2006

De que estamos hablando...???

La Lisera se transformó en un emplo

Párroco de la Parroquia Cristo Salvador ofició misa desde la peña

Ernesto Arcos

Con gran recogimiento, los fieles oraron de rodillas sobre la playa, mientras el sacerdote Armando Andrade oficiaba la misa desde la peña de la playa La Lisera.

El sol, la arena y la fe se dieron cita el domingo en una experiencia inédita en Arica, la realización de una misa en La Lisera, no sólo con los fieles distribuidos por la orilla del mar, sino con el altar y el oficiante rodados por el agua, sobre la mítica peña.

La idea fue del sacerdote Armando Andrade, párroco de la Parroquia Cristo Salvador, quien dijo que debe haber sido "un soplo del Señor", el que le dio la idea de llevar el acto litúrgico a ese lugar.

Andrade se mostró muy contento por el éxito de su iniciativa, con más de un centenar de feligreses participando activamente en la misa y los bañistas, que a esa hora (la una de la tarde) se encontraban en la playa, observando respetuosamente desde la arena como se desarrollaba la ceremonia.

"Yo pienso que para ser primera vez estuvo muy, muy bien, además que el espíritu, el ánimo, la alegría se pudo palpar y ese es el gran mensaje de la Pascua de Resurrección, la vida nueva que nos trae Jesús", dijo.

El sacerdote agradeció la colaboración de los fieles de su parroquia, que ayudaron a transportar todo lo necesario desde su templo en avenida Las Torres, sector Cabo Aroca, a la playa, y a los salvavidas, que transportaron desde la orilla hasta la peña todo lo necesario para la Eucaristía.

Los fieles también reaccionaron con entusiasmo al término de la experiencia.

"Esto fue muy emocionante, me pareció súper bien, fue muy bonito", dijo Jovita Báez.

"Fue muy novedoso, primera vez que veo algo así", manifestó Teresa Sánchez, mientras que María Olivares dijo que "me encanta que el sacerdote salga fuera de la parroquia y que nosotros también salgamos, para mostrar a Cristo, al Señor resucitado, porque así podemos evangelizar".

"A mí me pareció algo maravilloso y muy gratificante, porque a la vez le da la opción, a gente que estaba acá disfrutando del mar y del sol de su familia de compartir la palabra de Dios", expresó Rosa Sandoval.

"Esto es algo fuera de serie, que yo sepa nunca se había hecho algo así en Arica", dijo Antonio Becker.